Actualmente, en España, el 40% de la población padece de sobrepeso y el 20 % de la misma obesidad. Lo mismo ocurre con los más pequeños, 2 de cada 10 niños tienen sobrepeso y 1 tiene obesidad; este hecho hace que se sea más propenso a contraer enfermedades tales como el asma, diabetes, arritmias, hipertensión, problemas de descanso, problemas hepáticos , enfermedades cardiovasculares.. , y evidentemente, problemas a nivel psicológico.
Es por ello, que debemos hacer conciencia de la gran cantidad de problemas que genera el sobrepeso y la obesidad y que debe ser algo prioritario para mejorar, fuera de los fines estéticos , sin duda alguna.
Uno de los obstáculos más pronunciados en este problema, es la dificultad que se tiene a la hora de llegar al objetivo que nos hemos puesto. Esto principalmente viene marcado por una falta de disciplina, paciencia y esfuerzo por parte de la persona que está intentando llevar una dieta, y por otra parte, por la infinidad de ``dietas express´´ que existen que permiten llegar al peso deseado en muy poco tiempo ;y esto es sin duda,a lo que se suele agarrar la gente.
¿ Qué ocurre? logran el peso que quieren en menos de lo que canta un gallo..si; pero también una vez se abandonan la dieta , el peso sube como la espuma, encontrándose en el punto donde estaban anteriormente o incluso peor.
Como tal existe una relación directa entre la cantidad de veces que se ha estado a dieta y la cantidad de personas que acaban teniendo sobrepeso. `` Cuantas más dietas, más sobrepeso´´. Es justo por ello, que las dietas milagro deben evitarse a toda costa.
Ahora bien, uno de los puntos más importantes a la hora de iniciar una dieta es la adherencia a la misma. Sin adherencia esa persona está condenada al fracaso de entrada. Por ese motivo, llevemos la dieta que llevemos, lo importante es que sea una dieta que nos permita llevarla a lo largo del tiempo, además de que pase a formar parte de nuestro estilo de vida. De nada nos va a servir llevar una dieta que sea excesivamente restrictiva, con una cantidad de calorías diarias muy bajas que nos haga morirnos de hambre y nos produzca una ansiedad de caballo,nos haga que asaltemos a la nevera y nos produzca remordimientos épicos. Porque , ¿ Qué conseguiremos con todo esto? De momento, varias cosas y casi ninguna favorable o positiva.
El gran problema de las dietas muy bajas en calorías se resume en que evidentemente perderemos peso de forma rápida; pero además con ello nos llevamos agua, glucógeno y músculo. Así que más que perder peso..nos deberíamos centrar la pérdida de grasa.
El cuerpo cuando se encuentra en una situación de escasez de nutrientes, entra en modo supervivencia produciendo que nuestro gasto energético se reduzca en todos los niveles. Por este
motivo las dietas hipocalóricas no son la mejor opción, ya que de esta manera haremos que nuestro cuerpo se prepare para almacenar lo máximo , y el efecto rebote sea algo obvio.
Lo mismo ocurre si empezamos una dieta extremadamente restrictiva. Como decía anteriormente,la adherencia a la dieta es un pilar fundamental si lo que queremos es llegar a nuestro objetivo y por eso cada persona deberá de llevar una dieta que sea capaz de mantenerla dentro de su estilo de vida.
Concluyendo este apartado, mi consejo es que si decides ponerte a dieta que sea una BUENA DIETA. Las dietas milagros no son eficientes, y lo único que pueda acarrear son problemas de salud por una falta de nutrientes imprescindibles en nuestro organismo, además, de generar una frustración cargada de ansiedad, antojos, hambre.. que nos llevarán por el mal camino.
Como siempre digo, las dietas no son necesarias. Si lo que realmente quieres es progresar, empieza por cambiar tu estilo de vida e ir adquiriendo hábitos saludables sostenibles en el tiempo.



Comentarios
Publicar un comentario